Tabla orientativa de arroz
| Comensales | Ración de 80 g | Ración de 100 g |
|---|---|---|
| 2 | 160 g | 200 g |
| 4 | 320 g | 400 g |
| 6 | 480 g | 600 g |
| 8 | 640 g | 800 g |
La columna de 80 g funciona bien con aperitivo o postre; la de 100 g es más adecuada cuando el arroz es el centro del menú. Pesa una vez la cantidad que cabe en tu taza habitual y tendrás una referencia doméstica repetible.
Arroz seco: importa la superficie
En paella y otros arroces secos conviene una capa fina. Si aumentas comensales sin aumentar diámetro, la capa gana grosor, evapora peor y el grano puede cocerse de forma desigual. Es preferible cambiar a un recipiente mayor que llenar una paella pequeña.
El caldo se calcula partiendo de la receta y se ajusta a la evaporación real. Un fuego potente, una paella ancha y un ambiente seco consumen más líquido. Ten caldo caliente de reserva, pero evita corregir repetidamente al final.
Arroz meloso y caldoso
Un meloso necesita líquido suficiente para mantener fluidez al servir; un caldoso conserva todavía más. Ambos siguen espesando durante el reposo, por lo que deben llegar a la mesa sin esperas largas. Añade el caldo caliente por etapas si aún no conoces cómo responde tu arroz.
Ejemplo para cuatro personas
- Decide si habrá entrantes: con entrantes, parte de 320 g; sin ellos, 360–400 g.
- Elige un recipiente que permita una capa regular.
- Usa la proporción de líquido de una receta probada para esa variedad.
- Reserva una pequeña cantidad de caldo caliente para incidencias, sin asumir que será necesaria.
- Anota peso, líquido, diámetro y minutos para repetir el resultado.
Limitaciones de las tablas
La variedad de arroz, su antigüedad, el sofrito, los ingredientes que liberan agua y la dureza del agua modifican la absorción. Estas medidas organizan la compra y las raciones; no reemplazan las instrucciones de una receta concreta.
